Relatos cortos de Negrete

He terminado de leer un par de novelas cortas de Negrete, la primera “Estado crepuscular” se centra en la ciencia ficción con un personaje principal un tanto particular, mientras que la segunda que comentaré es “Nox perpetua” que es una novela de aventuras en la que unos exploradores viajan al polo norte de su planeta para descubrir un olvidado pasado.

Es importante resaltar, que estas dos novelas son unas de las primeras de javier y que salieron al mercado en 1993 y 1996. Al ser sus primeras incursiones en el mundo de la literatura se perciben argumentos menos elaborados que no me han aportado gran cosa nueva. De hecho son las que cuentan con menos nivel de todas las que llevo leídas. Evidentemente, con el tiempo y la experiencia, Negrete ha mejorado su estilo y el resto de libros que he tenido oportunidad de leer está muy por encima de estos primeros amagos.

En cuanto a “Nox Perpetua”, la aventura de exploración nos sumerje en la búsqueda del circulo polar. Una expedición de científicos se dispone a emprender un viaje a un lugar bno alcanzado por el hombre. El relato, contado en forma de diario y novelado en tramos con más acción, se centrará en las dificultades de la aventura y las penurias del viaje. Corto y fácil de leer, lo veo más apropiado para lectores juveniles.

Ark Rhenius acepta la propuesta de su maestro Zarum Mondsar y el 25 de bomiar del año 1124 emprenden, en compañía de cuatro exploradores más, una expedición cuya meta final es la conquista del polo norte del planeta Mehrs, un lugar al que todavía no ha llegado ningún ser humano. La historia se desarrolla en primera (los diarios oficial de la expedición y el personal, ambos obra de Ark Rhenius) y tercera persona, lo que le permite manejar el ritmo narrativo de la historia con suma habilidad. Estos hombres tienen sus propios motivos personales para emprender una prueba tan dura, mas el reto de alcanzar el norte del planeta acabará concediéndoles la ocasión de descubrir al final de la novela la clave sobre el origen de su especie, un secreto olvidado hace mucho tiempo.

Por otro lado, “Estado crepuscular” presenta un conflicto en una civilización alienígena que requerirá de la participación de un curioso “psicólogo” para resolver el problema. Desenfadada e incluso con toques de humor, la novela avanza con buen ritmo y presenta curiosas situaciones. La trama tiene un desenlace sencillo y permite leerla del tirón.

David Milar posee un oscuro doctorado en física, o eso dice él, y es hijo del famoso psiquiatra David Milar. La acción arranca cuando recién despedido es confundido con su padre y contratado para tratar a un miembro de la curiosa especie extraterrestre de los Kghasatshu que habita en el planeta Hoonai. Pero la cosa se complica porque el paciente resulta ser Yagghumasth, el ordenador que rige los destinos del planeta. Y por si esto fuese poco, los Kghasatshu tienen un complejo código de conducta regido por el Yrgb, algo así como nuestro concepto del honor pero a lo bestia, y no es nada recomendable violar el Yurgb de otro porque el castigo suele ser una babeada o la muerte.