Mansiones de la Locura

Las Mansiones de la Locura es un nuevo juego presentado en España por Edge que intenta reproducir el ambiente terrorífico y misterioso que rodean a los mitos de H.P. Lovecraft. La partida se desarrolla en una mansión modular y existen partidas prediseñadas con variantes que permiten a un jugador tomar el papel de Master que tratará de ofrecer resistencia al grupo de jugadores para evitar que consigan su objetivo.

Algunas de las reglas y mecánicas son similares a otros juegos de la saga como Arkham Horror, de manera que si queréis probar el sistema y la temática recomiendo comprar este último ya que vale unos 25€ en vez de los 70€ de Mansiones de la Locura. El principal cambio es el mapeado modulable con partidas al estilo Heroquest y la inclusión de miniaturas, pero las mecánicas de cartas son similares e incluso los personajes jugadores tienen los mismos arquetipos.

Diseñado por Corey Konieczka, Las Mansiones de la Locura es un juego de tablero de misterio y terror con numerosos escenarios para grupos de 2 a 5 jugadores. Uno de los jugadores asume el papel del Guardián, una fuerza maligna que trata de llevar a término un plan siniestro; los demás jugadores controlan a los investigadores, los insospechados héroes que unen sus fuerzas para intentar detener al Guardián. En cada partida, los investigadores exploran un tétrico lugar con la esperanza de resolver un misterio antes de que sea demasiado tarde. Todos los investigadores ganan o pierden en equipo, y deben emplear todo su ingenio para encontrar los artefactos, armas y pistas que necesitan para frustrar los diabólicos planes del Guardián. El objetivo del Guardián es cumplir sus malvados designios, que pueden ir desde volver locos a los investigadores hasta desencadenar el fin del mundo. Las armas a disposición del Guardián son el miedo, la paranoia… y una horda de aterradores monstruos

Mi valoración personal tras la partida de prueba ha sido un tanto decepcionante. Existen demasiados componentes de juego irrelevantes que ralentizan el montaje y retirada del juego. Las miniaturas sobran totalmente ya que no aportan nada al desarrollo de la partida y se podría haber sacado el juego en precios más asequibles. También la multitud de mazos de cartas que modifican bien poco las tiradas realizadas son un tanto prescindibles. El papel de los jugadores es limitado y se trasmite una sensación de impotencia o de inutilidad en las propias acciones que desmerece un tanto la partida. Además los minijuegos que incorpora para resolver puzzles son burdos y un tanto estúpidos para público adulto. Parece que el Master es el que más se puede divertir y que los jugadores son simples peones en el transcurso del juego. En definitiva, un juego caro y sobrevalorado que no recomiendo salvo a los muy fans de los mitos de Cthulhu.