Migración a IPv6

Estamos en un momento crítico en el que multitud de noticias comentan la inminente necesidad de tomar medidas ante el fin de las direcciones IPv4 disponibles. Se estima que hay unos 430 millones de direcciones libres que se consumirán en menos de dos años,  aunque otros hablan de meses. Y la consecuencia lógica parece migrar a IPv6, pero ¿realmente es la mejor opción?

A pesar de que algunos hablen de IPcalíspsis, esta no es una situación nueva. De hecho, hace un par de años que se vienen escuchando los mismos comentarios y desde la entada en funcionamiento de IPv6 en la red troncal parecía que finalmente el mesías de las redes llegaba. Ya cuando estudiaba en la universidad hace… uf, hace muchos muchos años (en una galaxia muy lejana…),  ya se anunciaba su llegada: IPv6 el protocolo que con sus 128 bits de dirección cambiará el mundo, el que permitirá la movilidad, garatizará conexiones con caudal, proporcinará seguridad y sencillez en routers y desterrará a las direcciones privadas… bla bla bla.

Lo cierto es que el mercado está presentando batalla y no veo clara su implantación porque existen parches puntuales que pueden postergar más la vigencia de IPv4 y mantener TODO (y digo todo en mayúsculas porque es todo el equipamiento del mundo disponible actualmente) como está. Como comentan en Bandaancha una solución es el NAT:

Para liberar IPs, la propuesta se basa en dar el control de NAT al operador, agrupando un número de IPs públicas actuales en una única. Esto ya se hace a nivel de tráfico, pero la diferencia radica en que de cara a Internet, todos los clientes tendrían la misma dirección IP pública del enlace troncal, y el operador iría asignando direcciones privadas a los router domésticos. Este proceso, aunque a priori puede funcionar para desatascar un poco el sistema y liberar un buen número de valiosas IP públicas, tiene un límite.

Pero yo no veo tan precaria esa solución y bien organizado, el NAT a nivel de ISP puede representar una multiplicación de las direcciones disponibles y aliviar durante muchos años el problema. Con ello, simplemente ajustando un par de equipos en la central, la infraestructura de usuarios y empresas queda intacta. no hace falta desembolso económico alguno para cambiar equipamientos ni integraciones ni implantaciones de IPv6. Es mucho dinero ahorrado a todos los niveles. Sin embargo, los ISP querrán una compensación por ello, de modo que trasladarán a los usuarios una “cuota solidaria”  por realizar el NAT de central y mantener el juego con IPv4.

Hablando del tema el otro día, comentaba con un compañero que es un caso similar al del par bifilar que siendo una tecnología sobrepasada por otras, pervive hoy en día y todavía no se ve su destierro definitivo. De igual modo, IPv4 se mantendrá con vida cueste lo que cueste hasta el último momento, parche tras parche. Pero lo cierto es que no deja de ser triste, ver como una tecnología avanzada como IPv6 está condenada al fracaso por el lema informático por excelencia:

Si funciona… no lo toques

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