Paella

Aprovechando el fin de semana me he predispuesto a realizar una paella en casa. La verdad es que no ha sido demasiado espectacular, porque la falta de experiencia y las limitaciones de hacerla en casa sin paellero apropiado han mermado el resultado final. Aún así, al final hemos comido paella y estaba bastante buena, aunque ni punto de comparación con las que hace mi padre. De momento no entro en ligas mayores y no puedo siquiera acercarme a su nivel.

Repasando el proceso voy a comentar alguno de los fallos que han motivado la merma de calidad en el proceso. Uno de los más importantes es la cantidad de agua. El hecho de tener verdura y carne congelada ha tergiversado de mala manera las proporciones, de manera que al final el arroz ha salido un tanto “empastrado”. La próxima vez dejaré descongelar antes de empezar, para cocinar con proporciones buenas. El segundo fallo es el recipiente, que al ser de diámetro menor que una paella convencional no permite esparcir los componentes en una fina capa y queda más ancho que en una paella de verdad dificultando el proceso de cocción uniforme.  Por lo demás, simplemente es cuestión de ajustar medidas e ingredientes utilizados a las personas que van a comer.

Os dejo algunas fotos del proceso realizado y comentaros que a pesar de ser una paella de tercera división ha volado rapidito en la comida. Las pelotitas de carne también me han salido buenas sobretodo para ser la primera vez que las preparaba.  La siguiente paella será mejor, seguro.

Comentarios
  1. Hace 7 años
  2. Hace 7 años