The Days of Perky Pat

Uno de los relatos de Philip K. Dick me llamó poderosamente la atención el otro día: “Los días de Perky Pat”. La historia transcurre en el habitual mundo post-apocalíptico que ha acabado con la Tierra tal y como la conocemos para dejar un mundo devastado y en ruinas. Pequeñas colonias de supervivientes viven de manera aislada con poco contacto con las colonias vecinas mientras los marcianos proporcionan recursos desde sus naves para asegurar la supervivencia de los humanos. La población humana está polarizada en dos sectores:  jóvenes que se adaptan a las nuevas condiciones de vida y adultos que se refugian en un juego de modelismo realista protagonizado por una muñequita llamada Perky Pat.

Al estilo de Barbie adolescente, los adultos fabrican todo tipo de complementos y detalles para su maqueta con los recursos que deberían estar empleando en la regeneración del planeta. Construyen escenarios completos con todo tipo de enseres habituales antes de la guerra, recreando sus más íntimos recuerdos e ilusiones en el juego. Después se reúnen en grupos y ponen en competición sus maquetas realistas en un singular juego de azar y estrategia que les permite escapar a su realidad y que mantiene una ilusión de “qué buenos eran los tiempos pasados”.

Es curioso cómo el desarrollo del relato se adentra en las diferencias evolutivas de Perky Pat en diferentes colonias debido a su avance desigual y falta de comunicación. A la vez, los adultos están ensimismados en su juego mientras que los humanos jóvenes no le prestan atención, ni comprenden a sus mayores. Ellos se adaptan al entorno, salen, cazan, fabrican cosas para sí mismos, evolucionan. En definitiva, es un relato corto muy interesante que me pilló un tanto desprevenido y que me absorbió por unos minutos para acabar riéndome de la propia estupidez humana.