The Alloy of Law

The Alloy of Law es una novela de Brandon Sanderson enmarcada en el mundo de Mistborn (Nacidos de la Bruma) unos 300 años después del final de su primera trilogía. Parece que el plan de escritura de Mistborn se estructura en tres trilogías en épocas diferentes que comparten su peculiar sistema de poderes.

Esta novela inicia la segunda de las trilogías, y pasamos de un mundo de fantasía épica con espada y brujería a un ambiente colonial americano. Un Western en toda regla, en el que la tecnología va sustituyendo las viejas costumbres y la civilización de las grandes urbes va eclipsando la vida salvaje de las praderas. En definitiva, una nueva vuelta de tuerca que revitaliza la saga con nuevos personajes, en un relato de lay y orden con tintes de western y novela de investigación.

Han pasado ya trescientos años desde los acontecimientos narrados en la trilogía Nacidos de la Bruma (Mistborn) y Scadrial se encuentra ahora cerca de la modernidad: ferrocarriles, canales, iluminación eléctrica y los primeros rascacielos invaden el planeta. Aunque la ciencia y la tecnología están alcanzando nuevos retos, la antigua magia de la alomancia continúa desempeñando un papel fundamental. En una zona conocida como los Áridos existen herramientas cruciales para aquellos hombres y mujeres que intentan establecer el orden y la justicia. Uno de estos hombres es Lord Waxillium Ladrian, experto en metales y en el uso de la alomancia y la feruquimia. Después de vivir veinte años en los Áridos, Wax se ha visto obligado, por una tragedia familiar, a volver a la metrópolis de Elendel. Sin embargo, y a su pesar, deberá guardar las armas y asumir las obligaciones que exige el hecho de estar rodeado de la clase noble. O al menos eso cree, ya que aún no sabe que las mansiones y las elegantes calles arboladas de la ciudad pueden ser incluso más peligrosas que las llanuras de los Áridos.

Es curioso como el estilo de Western se ha colado en dos autores tan aclamados en el género de fantasía épica, Abercrombie con su Red Country y Sanderson con The Alloy of Law. En su favor, comentar que Sanderson la publicó primero aunque desconozco si existía un plan acordado o reto entre estos autores que les haya llevado a escribir en esta ambientación en un espacio tan cercano de tiempo.

Al leer a los dos autores en inglés original, también me ha resultado curiosa la gran diferencia a la hora de escribir de cada uno de ellos, Sanderson es de US y Abercrombie de UK. Tanto las expresiones habituales como el léxico utilizado hacen que Sanderson sea mucho más sencillo de leer mientras que Abercrombie no descuida el uso de vocabulario más preciso que ofrezca calidad literaria a sus relatos. Aunque podría no ser más que una simple apreciación personal debida al bagaje de lectura US que llevo de antemano. Aún así, y teniendo por delante a Abercrombie en cuanto a preferencias personales, tanto él como Sanderson se han colado entre mis autores de referencia.

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