Roma Invicta

Roma Invicta es el ensayo de Javier Negrete que continúa a Roma Victoriosa y aborda los principales hitos de la historia de Roma hasta llegar al conflicto entre Pompeyo y César para acabar con los acontecimientos de los Idus de Marzo.

Como siempre, los conflictos de poder y alianzas marcan el devenir de la República, y se hacen evidentes las disensiones entre los partidarios de un poder oligárquico y los más partidarios de la “república” (siempre con los matices de la época en la que el poder no estaba en el pueblo llano en ningún caso). Los diferentes conflictos van desembocando en la constitución del triunvirato César-Pompeyo-Craso que terminará en una guerra civil posterior que encumbrará a Cesar tras la batalla de Farsalia.

Esta historia comienza el año 146 a.C. cuando los romanos, tras añadir Grecia a sus numerosas provincias, emprendieron su tercera guerra contra Cartago. Los cartagineses se defendieron con uñas y acero pero nada pudieron hacer ante el poder imbatible de las legiones comandadas por Escipión Emiliano. Tras Cartago cayó Numancia; Mario venció a Yugurta y después se enfrentó a la amenaza de los misteriosos pueblos del norte; Pompeyo arrasó las riquezas de Oriente y César conquistó las Galias. Sin embargo, pese a su poderío allende sus fronteras, los romanos estaban sumidos en sangrientas luchas internas que sus enemigos no fueron capaces de aprovechar. Tras cada guerra civil, la República se levantó una y otra vez, siempre aumentando su autoridad, siempre ampliando sus territorios. La última de estas luchas fue un auténtico duelo entre dos titanes, Julio César y Pompeyo el Grande, que sacudió todo el Mediterráneo. Cuando las últimas llamas de aquel conflicto se apagaron, los romanos descubrieron que la República se había convertido en otra cosa: un Imperio.

Siguiendo la línea del anterior ensayo, es una cronología de sucesos con frecuentes apuntes y referencias a citas complementarias. El principio me resultó bastante más tedioso pero el tema Pompeyo-César resulta muy ameno de leer y quizás constituya la parte más interesante del libro. Aún así, la experiencia de leer los ensayos históricos no ha sido una experiencia demasiado grata y prefiero con creces los relatos novelados sobre acontecimientos puntuales. Ésto resulta totalmente entendible porque la historia no es siempre interesante y, en demasiadas ocasiones, resulta tediosa, por lo que prefiero centrar mis lecturas en sucesos basados en la realidad pero que estén novelados con sus personajes, diálogos y argumento. De Negrete, Salamina sigue siendo mi libro preferido.

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