El engaño de Google

El engaño de Google es un libro de Gerald Reischl publicado en 2008 que realiza una crítica de las políticas empresariales de la potente Google abordando aspectos básicos sobre la forma de negocio basada en la publicidad personalizada, las cuestionables prácticas de vulneración de datos privados de los usuarios e incluso la manipulación deliberada de los resultados de búsqueda por motivos de castigo o censura.

Cuatro años después de su publicación, el libro está ciertamente desfasado en algunos aspectos tecnológicos. Aunque se mencionan patentes que no han sido aún explotadas por la empresa de Mountain View Sin embargo, las premisas básicas de Google se mantienen:

  • Negocio por publicidad personalizada
  • Controlar al máximo al usuario
  • Ofrecer tecnologías gratuitas para acaparar mercado
  • Comprar las startups que podrían suponer un riesgo futuro a su monopolio

A todos nos gusta el “buscador” Google, pero Google ha dejado desde hace tiempo de ser un mero buscador. Con sus distintos servicios, sea Google Earth, Google Docs o Google Mail, la empresa de Larry Page, Sergey Brin y Eric Schmidt se ha convertido en una potencia mundial incontrolable en Internet. Google es un “lobo con piel de cordero”, un monopolista, el mayor recopilador de datos del mundo, propietario de decenas de patentes de métodos que podrían derivarse de la industria del espionaje

En mi opinión, el libro resulta interesante y muestra a la perfección las intenciones de Google que ya en 2007 intentaba acaparar mercado, hacerse con empresas de la competencia evitando riesgos y controlar al usuario mediante Android, la herramienta definitiva de monitorización.Parece que va por buen camino y sus objetivos se van cumpliendo…

No debemos olvidar en ningún momento que Google es una empresa y que como tal busca beneficios y negocio, no es un alma caritativa. Cada cosa que ofrece tiene una contrapartida y el lema de la “primera dosis es gratis” no presagia un buen futuro. Con ello no digo que no disponga de grandes servicios y aplicaciones (¡los compra a golpe de talonario!) sino que debemos tener la precaución de no olvidar con quien tratamos y evitar en todo caso crear una dependencia del magnate de la red.