Serio y profesional

En el mundo profesional del sector de la informática nos encontramos con situaciones complicadas en las que algunos clientes poco serios se niegan a pagar por servicios profesionales realizados. En ocasiones son páginas webs, desarrollos software o completos proyectos de gestión. La situación del profesional que ve cómo su trabajo queda pendiente de pago es dura y complicada,  pero justo en esos momentos es cuando uno demuestra su verdadero valor.

El principal activo de un profesional es su seriedad, su trabajo y su buen hacer. La responsabilidad demostrada en sus proyectos y en el trato a los clientes es fundamental para labrarse una buena reputación que permita la obtención de nuevos clientes y la fidelización de los anteriores. Por tanto, un conflicto puede influir negativamente en el ámbito de trabajo y por tanto debemos intentar resolver los problemas con cada cliente o empleador de la manera más inocua para nuestra reputación como profesional informático.

En Genbetadev han comentado un caso de deface de una web ante la imposibilidad de cobro por parte de un cliente como ejemplo de situaciones a evitar. La primera solución es hablar, negociar y acordar una salida a la situación. Si esto no funciona, la denuncia es el paso adecuado. Finalmente,  y en todo caso, la difusión de la situación en la web del profesional sin entrar en descalificaciones susceptibles de incurrir en actos delictivos. Con ello, nos reivindicamos como buenos profesionales ante el sector sin incurrir en represalias que puedan dejarnos en mal lugar tanto en la opinión del sector como ante la ley.

Independientemente de cómo acabe la situación con el cliente con el que tienes la disputa, el deface puede convertirse en tu peor tarjeta de presentación. El mundo de la informática, y especialmente en algunos sectores concretos, es bastante endogámico, y tus posibles futuros clientes podrían tener conocimiento de las malas artes con las que has reclamado el cobro.

Además, no está mal tomar precauciones en estos casos. El riesgo que supone poner nuestro trabajo en manos de un cliente “desconocido” es alto y por tanto siempre es mejor trabajar con prototipos con funcionalidades limitadas o la inclusión de elementos de estilo que evidencien que es un prototipo.

¡Seamos serios y profesionales, y enseñemos a las empresas a que también lo sean!