Dando caña a Big-G

Se empiezan a abrir nuevos frentes contra las políticas de Google ante la ilegalidad de muchos de sus prácticas y servicios en diferentes países. Tanto la privacidad, como la protección de datos y ahora, el uso de licencias en su propio software ponen en jaque  el objetivo de monopolizar la red de la empresa.

En Europa, los organismos de protección de datos ya pusieron en duda la legalidad de los servicios de Street Viewer. De hecho, Alemania ya prohibió el servicio y denunció a Google por estas prácticas. En España, la LOPD no ha actuado porque existe una sentencia penal pendiente de resolución al respecto.

La captación masiva de datos de las redes wifi de los usuarios llevó a la empresa ante la justicia española -entre otras- hace dos años. Hace unos días, los coches de Google retomaron su trabajo en las calles, pero ePrivacidad, un despacho de abogados especializado en internet, ha presentado una demanda ante la Agencia Española de Protección de Datos por fotografiar y publicar sin permiso imágenes de casas, coches y personas.

Por otro lado, los continuos intentos por espiar (consentidamente o no) la información de los usuarios lo coloca en contra de la protección de la privacidad de las comunicaciones y la intimidad en general. A tal efecto, el uso no adecuado de cookies de seguimiento o la adquisición de información de ubicación GPS a través de Android pueden llegar  a verse comprometidas.

Google se enfrenta en Estados Unidos a una multa que podría ascender a 7,7 millones de euros (10 millones de dólares) por la utilización de «cookies» para el seguimiento de los usuarios de Safari y recabar información. La multa sería la primera impuesta por la Federal Trade Commission (FTC) de Estados Unidos por una violación de la privacidad en Internet, ya que actualmente la comisión está tratando de defender los derechos en línea de los ciudadanos. Según ha contado una fuente anónima a Bloomberg, la FTC alegará que la compañía de Mountain View engañó a los usuarios y violó los términos de un decreto de consentimiento firmado con la FTC el año pasado cuando incorporó cookies en Safari, pasando por alto la configuración de privacidad del software de Apple

Finalmente, y para culminar las polémicas anteriores, nos encontramos con denuncias por usos de Java ilegales en el código de su famoso sistema operativo Android. Veremos como acaba el asunto, pero en ocasiones parece que Google ignora todos los obstáculos existente que obstruye su camino a la dominación de la información mundial: compra, soborna, pleitea, paga multa… pero sigue y sigue.

Google ha infringido el derecho de autor por emplear el lenguaje de programación Java, propiedad de Oracle. Así lo ha decidido en California un jurado popular,