Volver a Debian

Llevamos algunos años en los que cada Comunidad Autónoma ha desarrollado distribuciones basadas en Debian adaptadas a sus intereses y idiomas particulares. De este modo conocemos Lliurex en el País Valencià, Linex en Extremadura, Linkat en Catalunya y muchas otras por toda la geografía española. Con la llegada de los recortes fruto de la crisis la situación cambia y muchas subvenciones y departamentos de desarrollo se han disuelto. ¿Qué va a pasar ahora con esas distribuciones?

Evidentemente, si disolvemos los equipos de desarrolladores no tendremos grupos organizados que adapten y desarrollen las aplicaciones a cada una de las distribuciones. Cosa que en poco tiempo conducirá al abandono de las versiones personalizadas en favor de la distribución matriz que en casi todos los casos resulta ser Debian. En valencia se disolvió el departamento de desarrollo vinculado a la Conselleria de Educación este curso haciendo retornar a la mayor parte del equipo vinculado a sus centros educativos de origen, y hace nada, el proyecto pionero que era Linex en Extremadura como paradigma de la apuesta por el software libre, ya ha anunciado que va a cambiar su funcionamiento en favor de la rentabilidad migrando a un Debian real.

Con la llegada del nuevo año, hemos conocido el fallecimiento del proyecto GNU/LinEX. Se transfiere su mantenimiento al Cenatic, en lugar de ser llevado desde el Cesje. No es que sea una muerte por KO o por kiki, básicamente ya le han quitado la sonda que le hacía respirar y está dando sus últimos coletazos. Lo que pasa es que van a cambiar a Debian, con lo que mantener un duplo de la misma sería un tanto innecesario.

La verdad, es que siempre he visto extrañas las maniobras políticas alrededor de las distribuciones regionales de Linux. Con la excusa de proporcionar software libre, se han invertido muchos millones de € en personalizaciones de Debian de forma que en vez de aunar esfuerzos se ha dividido el esfuerzo y duplicado los gastos de gestión del producto. Ahora se ve el plumero del despilfarro y la tendencia es pasar a utilizar Debian directamente.

Como comenta Fernando Acero, España debería retomar el proyecto Rhodas tal y como otras naciones están haciendo. El caso mencionado es el de Rusia, que acaba de anunciar unas medidas para el  impulso de sistemas Debian con el objetivo de ahorrar a nivel de administración en coste de licencias. Un proyecto centralizado resulta más económico y sostenible, a la vez que unificamos sistemas y ahorramos en costes de mantenimiento y gestión de sistemas.

Para no dispersar los esfuerzos, algo que no hicimos bien en España, al “politizar” el software libre y dispersar esfuerzos por Comunidades Autónomas, los rusos han comenzado con lo que denominan Plataforma de Software Nacional (PSN), plataforma libre que sustituirá a Windows en los ordenadores de su Administración Pública y de las escuelas de enseñanza media obligatoria.[…] La idea del MAP era usar Debian GNU/Linux y aplicaciones libres o GPL, en lugar de las onerosas aplicaciones privativas que poblaban y pueblan las estaciones de trabajo de la Administración y en aquel momento censaron más de 8.000 paquetes de software. Con ello, se pretendía reducir los costes de las licencias a 0 €uros e invertir una parte del ahorro para la instalación, mantenimiento y adaptación de las aplicaciones.

Así pues, veo muy negro el futuro de las distribuciones regionales e incluso el cercano Lliurex que sufrimos en las clases de Secundaria todos los días tiene sus días contados. Imagino que el próximo curso podremos continuar con las instalaciones actuales pero el siguiente tendremos que buscar si o si alternativas que pasarán por instalaciones de Debian con los paquetes de idioma correspondientes. Todo llegará…