La Rueda del Tiempo

Finalmente voy a dar por finalizada la lectura de la saga de La Rueda del Tiempo sin haberla terminado. Después de leer el segundo volúmen “El Despertar de los Héroes” y el tercero “El Dragón Renacido” no encuentro más argumentos para continuar con una serie de 17 volúmenes de Robert Jordan que dejaré inconclusa.

La historia va progresando en base a las profecías del renacer del Dragón que se enfrentará al Oscuro, los personajes secundarios van desarrollando sus líneas argumentales y nuevos enemigos, los Renegados, van apareciendo para establecer peligros menores a lo largo de los libros. Lo mejor sin duda es la labor de enriqueciendo el Mundo creando cantidad de nuevos datos geográficos y culturales que van dando forma un conjunto compacto. De modo que aquellos a quienes les agrade el desarrollo de nuevos mundos pueden disfrutar con esta saga. Sin embargo, como comenté en la entrada de “El Ojo del Mundo” las múltiples similitudes con otras historias que he tenido ocasión de leer previamente van en detrimento de la calidad argumental y acaban por dar la sensación de estar releyendo algo con los nombres cambiados. Si a esto le sumamos que los propios libros siguen patrones muy similares (los tres libros acaban de la misma manera: enfrentamiento del Dragón con el Oscuro) se puede entender mi decisión de dejar la saga de lado.