Informática en las aulas

Acabo de leer en un par de webs noticias sobre la entrega de los famosos portátiles a alumnos de 5º de primaria subvencionados al 50% por el Gobierno de España y el otro 50% por las Comunidades autónomas adheridas al programa, y también otra dónde se expresa la pretensión de eliminar libros de texto en favor de formatos digitales más baratos que puedan ser gestionados por el alumnado desde estos mismos terminales. El impulso tecnológico en el ámbito informático parece decidido pero viene acompañado de algunas incongruencias relativas sobretodo a la NO obligatoriedad de la asignatura de Informática en la ESO y la falta de personal de mantenimiento informático permanente en los centros de Primaria y Secundaria.

Por una parte, en Andalucia, según la primera noticia y concretamente en Málaga a través del “Plan Escuela TIC 2.0 Andalucía”, ya ha empezado la entrega de los terminales acompañados de información de uso y (supuestamente) la formación previa de los docentes de primaria en el uso de esta nueva herramienta.

Ofrecer un portátil a un alumno no formado en el uso de dicha herramienta es como dar una enciclopedia a los estudiantes de Ciencias o Historia y pretender que dispongan por arte de magia de las habilidades necesarias para su uso adecuado. La alfabetización informática es hoy comparable en importancia a la alfabetización idiomática  del siglo pasado y por tanto debería ser obligatorio su aprendizaje en escuelas e institutos y no simplemente optativo. Además y sinceramente, dudo que los docentes formados (que al menos han sido informados) puedan resolver problemas de configuración en los portátiles que necesariamente acabarán apareciendo en dicha cantidad de terminales. En ese momento, las tareas de mantenimiento no creo que recaigan en el SAI (Servicio de Atención Informática) externalizado en empresas privadas habilitado por la mayoría de Consellerias y acabará repercutiendo en primer lugar en el docente y después en el bolsillo de las familias, ya que un alumno no puede prescindir de su herramienta de trabajo un mes o más mientras se soluciona una avería.

Por otro lado, en Cataluña van un pasito más adelante en sus iniciativas y proponen que los libros se entreguen en digital de forma gratuita para los alumnos de secundaria. Para ello plena implantar una plataforma de recursos educativos en dónde se volcarán los materiales de editoriales (previo pago por la Conselleria de las licencias correspondientes) y otros materiales libres de qué disponen.

También en este caso observamos algunas limitaciones con el uso de esta incipiente tecnología. Las tecnologías adecuadas para la lectura continuada pasan por la tecnología E-Ink (o similar) y no en pantallas retroiluminadas convencionales de portátiles baratos. Además, se complica su introducción adecuada debido a la falta de flexibilidad actual en el uso de estos soportes de lectores de E-book como son: falta del color en pantalla, tamaños reducidos, escasa posibilidad de realizar anotaciones, formación en su uso adecuado y sobretodo falta de materiales adaptados a estos medios. Por esos motivos creo que seguiremos bastantes años usando formatos en papel tradicional ya que la migración a dispositivos universales digitales no pasa por un portátil sino por una fusión entre lector de E-books con funcionalidades avanzadas que aún no existe en el mercado. Eso sí, es un primer paso a la introducción de dichos medios digitales en el entorno habitual del alumnado que se podrá rentabilizar en el futuro habiendo servido de época de transición entre los dos formatos.